Submitted on Jue, 03/09/2017 - 09:54

Las mujeres sabemos el valor de la vida, porque la damos.
Mucha tinta y papel se ha gastado en la defensa de los derechos de las mujeres y reconozco con tristeza que seguimos siendo un grupo vulnerable.
 
Nuestro género ha picado mucha piedra para demostrar de qué estamos hechas, le ponemos alma, corazón y vida a lo que hacemos abriéndonos camino en la vida laboral, profesional y de familia, somos mujeres a todo vapor.
 
Por ello, el pasado domingo 24 de abril salieron a la calle miles de mexicanas que se movilizaron en una marcha nacional para poner un alto a la violencia y protestar en contra de los feminicidios. Más de 30 organismos civiles marcharon en mi natal Monterrey, México, contra la "violencia machista".
 
En un noticiero de habla hispana informaban que está documentado que cada año mueren 5,000 mujeres en México víctimas de la violencia; en Estados Unidos mueren 3 mujeres cada día en manos de sus parejas. Alarmante cifra.
 
Por este motivo, miles de mujeres compartieron por las redes sociales verdaderas historias de violencia con explosivas declaraciones en una cadena de gritos, confesaron la injusticia y el maltrato que han aguantado en diferentes formas a lo largo de su vida con hechos que reprimen a la mujer.
 
La violencia de género es alarmante, el maltrato cambia las cosas y el amor. Una mujer contaba que no captaba las alertas cuando su esposo llegaba borracho a su casa y la maltrataba físicamente, estando ella esperando a su primer hijo, él le decía... no eres la única embarazada, la mujer está hecha para eso... cruzando la línea.
    
Desde que yo recuerdo el machismo ha existido siempre, en mis tiempos no se hablaba del tema y la mujer aguantaba reprimida y en silencio las humillaciones y el maltrato verbal y físico de su cónyuge. Porque "el matrimonio es indisoluble, es para toda la vida".
 
Esto está pasando en pleno siglo XXI un panorama desolador para la mujer, tal parece que el maltrato y el abuso nunca terminarán, siempre fue y siempre será, tenemos que seguir alzando la voz y protestando contra la injusticia de género.
 
El machismo empieza en la chimenea de los hogares, en la cultura machista de nuestros países latinoamericanos donde al hombre se le permite tooodo, desde tener aventuras hasta maltratar a su mujer, y cuidado, y a ella se le ocurra reclamarle su mal comportamiento, porque la corre de su casa, ya que ellos creen tener un mandato imperial.
 
El "macho" no permite que su mujer lo opaque y la mantiene a raya, además, él no hace labores domésticas, ni es "mandi-lón". He escuchado a machos burlarse y quejarse de la mujer, porque los machos siempre se quejan. La mujer ha cargado una cruz muy pesada.
 
Recientemente la cantante Diana Reyes grabó una canción titulada "Ni un golpe más" apoyada con un video que es muy gráfico y habla de la violencia hacia la mujer... Amiga, eres una dama, que aflore la autoestima y que nadie la quebrante.
 
El verbo libre dice: "El tiempo y las circunstancias pueden cambiar en cualquier momento, puede que hoy seas muy poderoso, pero recuerda que el tiempo es más poderoso que tú".
 
Señoras, la mujer es flama y vida, es el pilar del hogar, la mujer impulsa al mundo, digan "no al abuso" de cualquier índole, hay que crear conciencia, aún hay mucho camino por andar. Tomen esa valentía y esa fuerza para denunciar al lobo con piel de oveja, antes de que sea demasiado tarde. Se ve una luz al final del túnel. "El respeto al derecho ajeno es la paz”, afirmaba Don Benito Juárez.
 
Una felicitación muy especial para el maestro mexicano Raúl Gatica, por el prestigioso premio internacional que acaba de ganar "International Book Awards", por su libro titulado "Broken Man / Hombre Roto", publicado en inglés-español en Vancouver. Enhorabuena.